Registro verificado
Laboratorios para ensayo de probetas a compresión, control de asentamiento y diseño de mezclas. Pedí ver su acreditación ante el OAA y, sobre todo, el alcance: un laboratorio puede estar acreditado para agregados y no para el ensayo que necesitás. Un matiz que conviene saber: el reglamento no exige que el laboratorio esté acreditado —lo recomienda en un comentario—, así que la acreditación es un criterio de compra muy sólido, no una obligación legal.Ver todo el ecosistema →
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Conviene aclararlo porque circula al revés. El organismo nacional de acreditación es el OAA (Organismo Argentino de Acreditación), pero el CIRSOC 200-24 no contiene ningún artículo que obligue a que el laboratorio de ensayo del hormigón esté acreditado: la norma de competencia técnica de laboratorios figura en el listado de normas de aplicación y nada más. Lo que el reglamento sí exige acreditado ante el OAA son organismos de certificación: el que certifica el sistema de gestión de la calidad de la planta elaboradora, y el que emite los certificados de conformidad de los cementos y los aceros que se archivan entre los registros de la obra. Dicho esto, trabajar con laboratorio acreditado es una buena práctica y en obra pública o privada grande te lo van a pedir por pliego igual. Si lo está, pedí el alcance: la acreditación cubre ensayos determinados y no al laboratorio entero.
El CIRSOC 200-24 no razona por metro cúbico suelto sino por lote, y el tamaño del lote depende del modo de control. En el Modo 1 el lote llega hasta 200 m³, 100 pastones y dos semanas de producción (400 m³ y 200 pastones en estructuras de grandes dimensiones); en el Modo 2 baja a 100 m³, 50 pastones y un solo día. El número de muestras es el mayor valor entre cinco muestras por lote, tres muestras por planta de edificio, una muestra cada 100 m³ cuando se agrupan elementos hormigonados en continuo —nunca menos de cinco—, y la cantidad que fije el Director de Obra. En cada muestra se hace como mínimo un ensayo, que son dos probetas, a la edad de diseño. Confirmá antes qué reglamento rige en tu provincia o partido: la adopción es jurisdicción por jurisdicción.
Un ensayo es el promedio de al menos dos probetas cilíndricas de 15 cm de diámetro y 30 cm de altura, o de al menos tres probetas de 10 cm por 20 cm, moldeadas con la misma muestra y ensayadas a la misma edad. Si usás las de 10 × 20 sin haber hecho ensayos previos de comparación, hay que aplicar un coeficiente de corrección de 0,95; y si la diferencia entre los valores extremos del grupo supera el 15 % de la media, el ensayo se descarta. La edad de ensayo es la edad de diseño, que son 28 días salvo que el proyecto diga otra cosa. Una probeta suelta no es un ensayo y no sirve para aceptar ni rechazar nada; la rotura a 7 días es un aviso temprano, no un valor de aceptación. El moldeo y curado en obra van por la IRAM 1524, en laboratorio por la IRAM 1534, y la rotura a compresión por la IRAM 1546.
Depende del modo de control, y la diferencia se paga. En el Modo 1 —que solo se puede aplicar si la planta tiene un sistema de gestión de la calidad que cumple las condiciones del reglamento— se pide que la resistencia media móvil de toda serie de tres ensayos consecutivos sea igual o mayor que el f'c, y que ningún ensayo individual quede por debajo del f'c menos 3,5 MPa cuando el f'c es de hasta 35 MPa, o por debajo del f'c menos el 10 % cuando lo supera. En el Modo 2 la exigencia sube: la media móvil de tres ensayos consecutivos tiene que ser igual o mayor que el f'c más 5 MPa y ningún ensayo individual puede quedar por debajo del f'c. Y hay un castigo por reincidencia: si un lote resulta no conforme en Modo 1, se pasa a los límites del Modo 2 hasta que cuatro lotes seguidos den conformes.
No de entrada. Cuando un valor individual o una media móvil no cumplen, lo primero es acotar el volumen de hormigón representado por las muestras defectuosas; recién después, y solo para estructuras en construcción, se verifica extrayendo testigos del elemento según la IRAM 1551 y ensayándolos a compresión según la IRAM 1546. Quien decide es el Director de Obra junto con el proyectista, no el laboratorio y mucho menos el proveedor. El esclerómetro sirve para comparar uniformidad dentro de la misma obra: no es un método de aceptación ni de rechazo.
A pie de obra y de la canaleta de descarga, no del hormigón acumulado en la tolva de la bomba, que no representa lo despachado. La extracción se hace después de haber descargado el primer cuarto de metro cúbico del pastón y antes de descargar el último cuarto, y el volumen tomado tiene que superar con holgura lo necesario para todos los ensayos previstos, probetas incluidas. El productor está obligado a facilitarle al usuario la obtención de la muestra. Si en algún punto del proceso el reglamento exige verificar homogeneidad de la mezcla, eso se ensaya según la IRAM 1876.
No hay tarifa única. El valor sale del número de muestras que impone el plan de ensayos según el reglamento y el pliego, del volumen y la duración del hormigonado, de si se piden ensayos además de la compresión —consistencia, aire incorporado, temperatura, succión capilar, extracción de testigos—, del traslado del personal hasta el partido o departamento donde está la obra y de si necesitás laboratorio de campo permanente o por visita. Calculá primero las muestras contra los metros cúbicos y contra los lotes: con eso, la ubicación y los ensayos requeridos ya te pueden cotizar en firme.