Equipo Premezclado
Publicado el 2026-08-18
En una obra de edificio el hormigón se pide y se recibe por resistencia a compresión. En un pavimento, no: el pliego pide resistencia a tracción por flexión, o «módulo de rotura», y la conversación con la planta cambia por completo. La razón no es un capricho del pliego, y las consecuencias prácticas —qué se ensaya, quién lo ensaya y con qué se recibe el camión— tampoco son obvias.
Primero, el límite del reglamento
Conviene decirlo antes que nada, porque ahorra discusiones: el CIRSOC 200-24 no es de aplicación al diseño y construcción de pavimentos y pisos de hormigón para uso carretero e industrial (artículo 1.1.2.8). Su propia nota introductoria lo dice: el 200 contiene las especificaciones de tecnología del hormigón para la mayoría de las estructuras, a excepción de los diques de hormigón masivo y los pavimentos, que demandan otras especificaciones particulares. Y en el comentario al artículo 4.10.1.2 vuelve a señalar que los pisos industriales y pavimentos son extremadamente sensibles al secado prematuro, pero que exceden su alcance.
Ahora bien, el mismo artículo 1.1.2.8 aclara que algunos aspectos del Reglamento sí resultan aplicables, en particular los relativos a las especificaciones sobre los materiales. Así que la regla práctica es: el diseño del pavimento sale del pliego del comitente —Vialidad Nacional, la dirección de vialidad de tu provincia, el pliego del parque industrial, el proyectista—, y la tecnología del hormigón y los materiales se apoyan en el 200-24. Averiguá cuál es el documento que rige tu obra antes de escribir una especificación.
Por qué flexión y no compresión
Una losa de pavimento apoya sobre el terreno y trabaja como una placa sobre una base más blanda. La rueda que pasa la flexiona: comprime arriba y tracciona abajo, o al revés cerca de las juntas y los bordes. El hormigón resiste muchísimo a compresión y poco a tracción, así que el pavimento falla por tracción, no por aplastamiento. Especificarlo por compresión sería controlar la propiedad que no gobierna la falla.
Por eso el pliego habla de módulo de rotura a una determinada edad. Y por eso el mismo hormigón que «da de sobra» en compresión puede no dar en flexión: la relación entre las dos resistencias no es fija.
Lo que el 200-24 sí ordena cuando el diseño es por flexión
El artículo 4.2.1.4 es el que hay que tener a mano. Cuando los criterios de diseño se basan en la resistencia del hormigón a tracción por compresión diametral o a tracción por flexión, se debe:
- Verificar experimentalmente, durante los ensayos de dosificación, que la mezcla cumple la resistencia a tracción especificada en los documentos del proyecto. Los ensayos de tracción por flexión se realizan según la norma IRAM 1547:1992; los de tracción por compresión diametral, según IRAM 1658:1995.
- Determinar la correlación entre la resistencia a compresión y la resistencia a tracción por flexión, mediante ensayos con el mismo hormigón que se va a usar en obra. Esa correlación se determina durante los ensayos de dosificación y cada vez que cambien los materiales componentes.
- Realizar la recepción del hormigón mediante ensayos de compresión, y verificar el cumplimiento de la resistencia especificada aplicando el coeficiente de correlación determinado en el punto anterior.
El punto 3 es el que sorprende a mucha gente: el Reglamento no te manda a romper vigas todos los días. Te manda a establecer la correlación una vez, con seriedad, y después recibir por compresión. Es más barato, más rápido y menos disperso que ensayar vigas de 15 × 15 × 55 en cada entrega.
Por qué no sirve una tabla genérica de conversión
Circulan por ahí fórmulas para pasar de compresión a flexión. El comentario al artículo 4.2.1.4 explica por qué no se pueden usar como si fueran una ley: la correlación entre las resistencias a compresión y a tracción resulta muy sensible al tipo y tamaño de agregado utilizado y al nivel de resistencia del hormigón. Un hormigón con piedra partida basáltica y otro con canto rodado, a la misma resistencia a compresión, no dan el mismo módulo de rotura. Por eso el Reglamento exige determinar la correlación con el hormigón real de la obra, y repetirla cuando cambian los materiales, no cuando a alguien se le ocurra.
Qué poner en el pedido
| Dato | Por qué importa |
|---|---|
| Resistencia a tracción por flexión requerida y edad | Es el requisito del pliego; la edad (7, 28 o la que fije el documento) cambia la mezcla |
| Norma de ensayo | IRAM 1547:1992 para tracción por flexión, según el artículo 4.2.1.4 del CIRSOC 200-24 |
| Quién hace la correlación y cuándo | Se determina en los ensayos de dosificación, con los materiales de la obra, y se rehace si cambian |
| Origen y tipo de agregado | Es la variable que más mueve la relación flexión/compresión |
| Tamaño máximo del agregado | Condiciona la mezcla, el espesor de losa y el equipo de colocación |
| Asentamiento en el punto de descarga | Un pavimento no se coloca con la misma consistencia que una losa de entrepiso |
| Aire intencionalmente incorporado, si corresponde | Obligatorio en exposiciones C1 y C2 del Reglamento; depende de dónde estés |
| Volumen, ritmo de entrega y horario | El pavimento es una colocación continua: el ritmo de camiones es parte de la especificación |
Lo que se pierde si solo mirás la resistencia
Un pavimento que cumple el módulo de rotura y se fisura igual es la situación más común. Las causas casi nunca son de resistencia: son de curado, de juntas y de base de apoyo. Sobre curado, el Reglamento es tajante en el artículo 4.10.2.1: el curado se debe realizar en todas las estructuras, sin importar la clase de hormigón ni el tipo de estructura, y se debe mantener hasta que el hormigón alcance el 70 % de la resistencia de diseño. En una losa expuesta al sol y al viento eso no es opcional ni decorativo. Sobre juntas, el criterio de espaciamiento y profundidad viene del pliego de pavimentos, no del 200-24.
Cuando tengas el pliego y la clase definidos, cubicá con la calculadora de hormigón premezclado y pedí cotizaciones aclarando desde el primer mensaje que es un hormigón especificado por flexión: no todas las plantas tienen la correlación hecha y algunas van a necesitar tiempo para los ensayos de dosificación.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que romper vigas en cada entrega?
Según el artículo 4.2.1.4 del CIRSOC 200-24, no: la recepción se hace por ensayos de compresión y se verifica aplicando el coeficiente de correlación previamente determinado. Ahora bien, si el pliego de tu obra —el de vialidad de tu provincia, por ejemplo— exige ensayos de flexión de recepción, manda el pliego. Leélo antes de organizar el control.
¿Sirve el H-30 para un pavimento?
La designación H se refiere a la resistencia característica a compresión, así que por sí sola no responde la pregunta: hace falta saber qué módulo de rotura exige el pliego y qué correlación tiene esa mezcla con esos materiales. Dos H-30 de plantas distintas pueden dar módulos de rotura distintos.
¿El hormigón con fibras me evita el problema?
Cambia el problema, no lo evita. Un hormigón reforzado con fibras se especifica por su capacidad residual en flexión, determinada por ensayo sobre prismas, además de por su resistencia a compresión. Sigue habiendo que ensayar, y el diseño del pavimento sigue estando fuera del alcance del 200-24.
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